Los blogueros de viaje han sido retados frecuentemente por sus críticos por más que todo predicar a los convertidos cuando se trata de sus apariciones en las redes sociales. Esta noción es debida primeramente a la acusación de que muchos están retuiteando y compartiendo los contenidos entre sí, asisten a los mismos eventos, y se ponen a la defensiva con aquellos que menosprecian su valor.