Cinco mitos sobre los hoteles de USAToday

Muchos sitios de reservas hoteleras aseguran tener una “mejor tarifa garantizada” para ahorrarte dinero. Pero por lo general hay condiciones ocultas que te pueden resultar contraproducentes. Aquí hay 3 consejos para asegurarte de que le saques el mejor provecho a tu dinero.

Los mitos sobre hoteles son innumerables. Uno popular, ahora ampliamente refutado, dice que toda tu identidad y la información de tu tarjeta de crédito es almacenada en tu llave electrónica de acceso a la habitación. No es así, de hecho, pero aquí hay cinco mitos más en los que muchos viajeros creen cuando se registran en el hotel.

  1. En hoteles de marca, cuando dicen que todas sus habitaciones son iguales, lo dicen de verdad.

Independientemente de si es un hotel de gran marca o uno independiente, ninguna habitación es exactamente igual a otra en un hotel. ¿Cómo podrían serlo? Por supuesto, esto no significa que el hotel no dejará de tratar de convencerte de lo contrario.

Ellos ciertamente quieren que tú pienses que lo dicen de verdad”, dice Jacob Tomsky, un trabajador de hotel de gran experiencia y autor de la exposición sobre hoteles, Heads in Beds: A Reckless Memoir of Hotels, Hustles and So-Called Hospitality (Cabezas en camas: Una memoria temeraria de hoteles, timos y la tan llamada hospitalidad). “Pero es una mentira absoluta. Cada hotel, cada piso, tiene diferencias estructurales. Los tamaños de habitación cambian, las vistas cambian, y aún así todas son listadas bajo la misma categoría de precios, todas idénticas a ojos del sistema. Un hotel quiere que pienses que todas son iguales, porque alguien debe quedarse en las habitaciones malas”.

Tomsky señala ejemplos donde un cuarto en cada piso ha perdido la mitad de su baño debido a que fue construida adyacente a la máquina de hielo del piso o el hueco del ascensor está cortando el piso en el tamaño de una habitación.

Incluso si los pies cuadrados y la disposición son las mismas, no todos los cuartos están en la misma ubicación óptima”, dice Christine Sarkis, editor sénior en SmarterTravel.com. “Siempre hay una habitación que es más ruidosa y siempre hay la habitación con la vista al muelle de carga, estacionamiento o los extractores”.

Pero no todo está perdido. Al hacer la reserva, “deber ser específico respecto a las características que quieres para tu cuarto y ser agradable al personal en la recepción”, dice Daniel Craig, un ex gerente general de un hotel y presidente de Renown, una consultoría hotelera. “Ellos deciden dónde colocarte”.

  1. En noches agotadas, un hotel siempre tiene una habitación extra disponible por si acaso.

Por el contrario, si el hotel está lleno hay una buena probabilidad de que haya tenido más reservas que habitaciones disponibles, dice Craig.

Si un hotel te dice que está lleno, está lleno”, dice Craig. “La prioridad n°1 para los hoteles es un ‘lleno perfecto’. Esto significa que todas las habitaciones estén ocupadas”, sin ningún “desplazado” al competidor. En casos donde un hotel mantiene una o dos habitaciones extra, Tomsky dice “eso no significa que puedas tenerla. Cuando un hotel está enfrentando una situación de sobreventa, un hotel por lo general reserva a una capacidad de 110%, apostando a una tasa de no presentación de 10%, el hotel puede empezar a asegurar que no hay de ninguna manera más habitaciones mucho más temprano”.

  1. Si le dices al hotel que estás disfrutando tu luna de miel, puedes esperar una mejora automática

De ninguna manera, dice Tomsky. Aunque un hotel siempre intentará mejorar alguna reservas por ocasión especial, “es siempre además el aniversario de alguien, el cumpleaños de alguien, una luna de miel. Y las personas dicen cualquier cosa para obtener una mejora. Y ni siquiera importa si es verdad o no. Si podemos ayudar, quizás lo hagamos. Si no queremos, quizás no lo hagamos. No hay una mejora automática. Así que se amable con el recepcionista y sensible a ello”.

Incluso si hay una oportunidad de mejora, obtenerla significa que ciertas estrellas deban alinearse. Por ejemplo, “tiene que haber una habitación para mejorar y una mínima oportunidad de que el hotel sea capaz de llenarlo con un huésped pago durante tu estancia”, dice Sarkis. Ella coincide con Tomsky de que el personal de recepción tiene que querer mejorar tu habitación.

Así que al menos que lo hayas arreglado de antemano”, ella dice, “no te sorprendas si llegas a la recepción, dices que es tu luna de miel, y recibes nada más una felicitación como respuesta”.

Si realmente quieres una mejora, “si es tu noche de bodas o luna de miel, asegúrate de decirle al hotel al momento de la reserva, y recibirás una mayor consideración si alguna mejora está disponible”, dice Craig. “Pero de ninguna forma significa que esté garantizada. Si realmente quieres esa suite con la cama vibratoria en forma de corazón, paga por ella”.

  1. Conseguirás una mejor oferta reservando directamente con un hotel que con una agencia de viajes online (OTA).

Uno lo pensaría, dado que las reservas directas son más rentables para los hoteles que las conseguidas mediante terceros. Pero Craig dice que “debido a las cláusulas de paridad de precios en acuerdos entre los hoteles y las OTAs, los hoteles están obligados contractualmente a no vender más barato que las OTAs. Y debido a la incompetencia en general, muchos hoteles permiten que las OTAs vendan a precios más baratos que ellos”.

Pero además reconoce que los viajeros pueden apoyarse en métodos alternativos para conseguir una mejor oferta. Craig aconseja que los viajeros “compren en las OTAs, y luego llamen al hotel directamente para pedirles que mejoren la oferta. El hotel tiene más flexibilidad sobre el teléfono porque la transacción no es pública. Y recuerda que la tarifa de la habitación es solo parte del paquete. Los hoteles por lo general ofrecen más flexibilidad con inclusiones como estacionamiento, internet, desayuno y mejoras. Si el hotel no iguala o mejora la oferta, encuentra un hotel que sí lo haga”.

5. Algunas noches de la semana son automáticamente más caras que otras.

Un mito definitivo, coincide Tomsky, quien añade que, en el negocio hotelero, “cada noche es tan solo otra noche. Los hoteles fijan en su mayoría tarifas en algoritmos basados en inventarios y no importa si es miércoles o sábado. Si las camas se están llenando, las tarifas irán subiendo. Y hay miles de convenciones y reuniones corporativas que abarcan cualquier semana, y fines de semana, casi todas de las cuales pasan totalmente desapercibidos. Solo porque sea miércoles no significa que la mayor convención de perros galeses en el Medio Oeste no haya reservado el pueblo entero. Y cual sea la habitación que quede disponible será vendida con recargo independientemente del día que semana que sea.

Pero Craig se permite disentir y dice que no solo existe un día confiablemente barato a ser encontrado, sino que además es probable que sea encontrado en el fin de semana.

La noche del domingo es generalmente la noche más económica para estar en un hotel”, dice, “debido a que es la noche más difícil para llenar habitaciones”.

Él señala que, si se trata de un hotel corporativo, la demanda será menor durante los fines de semana por lo tanto las tarifas serán por lo general más bajas. Si se trata de un hotel de placer, la demanda será mayor en los fines de semana por lo tanto las tarifas serán por lo general más altas. Pero ¿Cómo eso hace al domingo más económico?

La mayoría de los hoteles trata de atraer a ambos tipos de viajero, y el flujo típico es un éxodo masivo de viajeros de placer los domingos y un goteo lento de viajeros corporativos, quienes generalmente prefieren viajar durante la semana”, dice. “Por lo tanto las noches del domingo son la mejor oportunidad de encontrar tarifas atractivas”.

Fuente: USAToday

Trabajo realizado por el “Asiri Marketing TEAM”

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